sueño a los 5 meses

Mi bebé de 5 meses no duerme: qué está pasando y por qué ahora sí se puede trabajar

Marian Galarraga, asesora de sueño infantil

Marian Galarraga, asesora de sueño infantil · Publicado el

Madre agotada sentada en el borde de la cama de madrugada con su bebé de 5 meses que no duerme en brazos, ilustración en acuarela

la respuesta corta

A los 5 meses el sueño del bebé ya va por ciclos con microdespertares, y en cada uno pide la ayuda con la que se durmió: pecho, brazos, mecer. Su ventana es de 2 a 3 horas y necesita 12 a 15 horas al día. Desde los 5 meses ya se puede trabajar, gradual y sin dejarle llorar.

Empezó allá por los 4 meses: de dormir tramos decentes pasó a despertarse cada poco, y tú pensaste «es una fase, ya se le pasará». Han pasado semanas. Tu bebé tiene 5 meses, las siestas duran un suspiro, la noche es un desfile de despertares y tú ya has empezado a creer que os ha tocado un bebé que no duerme y que esto es lo que hay hasta que crezca. Te entiendo, y vengo a contarte dos cosas: casi todo lo que estás viendo tiene explicación, y no, no tienes por qué esperar a que se pase solo.

¿Qué le ha pasado a su sueño desde los 4 meses?

Durante sus primeros meses, tu bebé tenía solo dos fases de sueño, ligero y profundo, y su melatonina todavía no estaba estable. Por eso todo era un poco caótico y, a la vez, por eso se dormía en cualquier sitio. A partir del cuarto mes, aproximadamente, su sueño se organiza como el de un adulto: en ciclos, con varias fases dentro de cada uno y microdespertares al pasar de un ciclo al siguiente. Eso, y no otra cosa, es la famosa regresión de los 4 meses. Suena a retroceso, pero en realidad es una maduración: su cerebro ha dado un salto y el sueño, temporalmente, lo paga.

Lo importante para ti ahora es lo que viene después. Ese cambio es para siempre: su sueño no va a volver a ser el de un recién nacido. A los 5 meses ya no estáis dentro de la regresión, estáis en el después. La tormenta ha pasado; lo que ves cada noche es cómo funciona su sueño nuevo y, sobre todo, con qué ayudas lo está manejando.

¿Qué es normal a los 5 meses?

Antes de decidir si algo va mal, conviene saber qué es lo esperable a esta edad. Estas son las cifras que Marian usa en el curso para bebés de 5 a 7 meses, y vienen anchas a propósito:

De 5 a 7 meses
Sueño total en 24 h12 a 15 horas
Ventana de sueño2 a 3 horas
Sueño diurno objetivo3 a 3,5 h (no más de 4)
Duración de cada siestade 45-60 min a 2 horas
Número de siestasentre 2 y 3

Con esa tabla delante, esto entra dentro de lo normal:

  • Que haga 2 o 3 siestas y que alguna se quede en un solo ciclo, sobre todo la última del día.
  • Que se despierte alguna vez por la noche y todavía haga alguna toma nocturna.
  • Que lo que funcionaba hace tres semanas ya no funcione: sus ventanas se alargan unos 15 minutos cada 3-4 semanas, y el horario que le venía bien se queda corto sin que nadie haya hecho nada mal.
  • Que se duerma en brazos, al pecho o meciéndole. A esta edad sigue siendo normal necesitar ayuda para dormirse.

Y esto es lo que no tienes por qué dar por bueno: que se despierte en casi todos los cambios de ciclo durante toda la noche, que solo vuelva a dormirse con una ayuda muy concreta y cada vez le cueste más, que las siestas sean una batalla de la que salís los dos llorando, o que en casa no duerma nadie desde hace semanas. Ahí no hay un «así es él»: hay un sueño que depende por completo de vosotros, y eso se puede acompañar de otra manera.

¿Por qué se despierta tanto si su sueño ya está «maduro»?

Aquí está la clave de casi todo. Las asociaciones de sueño, o ayudas externas, son todo aquello que tu bebé relaciona con dormirse: el pecho, el biberón, tus brazos, el mecerle, el chupete. Marian lo dice claro en sus cursos: no son ni buenas ni malas. Para una familia puede ser perfecto que su bebé se duerma comiendo, y para otra no. Lo que sí es cierto es que la ayuda con la que se duerme será la que necesite, la mayoría de las veces, para volver a dormirse.

Junta eso con lo anterior y la noche se entiende sola. Se durmió al pecho a las nueve. Termina un ciclo, llega el microdespertar, abre un ojo y ya no está donde se durmió: pide pecho. Ni es hambre todas las veces, ni es manipulación, ni es un vicio que le hayas creado: es lo único que sabe hacer para volver a dormir. Con los brazos pasa exactamente igual, y por eso hay bebés que solo duermen en brazos y se despiertan al rozar el colchón. La pregunta que Marian hace a las familias tiene poco que ver con si esa ayuda está bien o mal, y mucho con si a vosotros os funciona todas las veces que la pide. Si la respuesta es que ya no, ahí es donde empieza el trabajo.

¿Y el día tiene algo que ver con la noche?

Mucho más de lo que parece. A los 5 meses tu bebé aguanta despierto entre 2 y 3 horas antes de necesitar dormir otra vez. Si nos pasamos de esa ventana de sueño, entra en sobrecansancio, y un bebé pasado de cansancio, aunque suene al revés, duerme peor: le cuesta más dormirse, se despierta más y las siestas se acortan. Un día con las ventanas descuadradas se paga por la noche.

Por eso las señales de cansancio valen tanto como el reloj. Las tempranas son las cejas enrojecidas, la mirada perdida y los movimientos laterales de cabeza. Las inmediatas, los bostezos, la irritabilidad y frotarse ojos u orejas. Si llegas a las tardías (llanto inconsolable, arqueo de espalda, rigidez corporal), el sobrecansancio ya está ahí. El momento ideal para dormirle es con las tempranas o las inmediatas. Y ojo, las ventanas cambian dentro del mismo día: la primera, del despertar a la primera siesta, es la más corta; la última, antes de la noche, es la más larga.

Si lleváis semanas improvisando en cada despertar, probando una cosa distinta cada noche y estrenando ayudas a las cuatro de la mañana, no lo habéis hecho mal. Estabais sobreviviendo, y sobrevivir era lo que tocaba. Ahora simplemente tenéis más información que hace un mes.

¿Por qué a partir de los 5 meses sí se puede trabajar su sueño?

Antes de los 5 meses, un bebé no está preparado para un plan de sueño, y quien te lo venda no está siendo honesto contigo. Su sueño todavía no funciona por ciclos, la melatonina no se ha estabilizado y todo está en obras. En los primeros meses lo que sí se puede es entender cómo funciona y poner las bases. Pero a partir de los 5 meses el escenario cambia: el sueño ya está maduro, su reloj biológico funciona y lleva tiempo reconociendo patrones y repetición. Por eso el trabajo del sueño empieza aquí, y por eso la etapa de 5 meses a 3 años es otra historia.

¿Y qué significa «trabajar» el sueño? Sin entrar en el paso a paso, la idea es ir creando ayudas nuevas poco a poco, mientras se retira la que a vosotros ya no os compensa, un solo cambio cada vez. Y siempre con vosotros delante. Aquí no se deja llorar a nadie: el llanto es la forma que tiene un bebé de protestar ante algo nuevo, y cuando es atendido, acompañado y consolado con empatía, el cuerpo responde de forma muy distinta a cuando llora solo. Cambiar lo conocido puede traer protesta; lo que no trae es soledad. Si además sospechas que hay algo físico detrás (reflujo, dientes que asoman, algo que le duela), coméntalo con el pediatra antes de tocar nada del sueño.

¿Y si ya no puedes más?

Entonces es el momento, porque justo ahora tu bebé ya tiene edad para que esto se trabaje. Si preferís hacerlo a vuestro ritmo, en el curso de 5 a 36 meses Marian explica qué le pasa a su sueño en cada momento y cómo trabajarlo con planes graduales y sin dejarle llorar. Si lo que necesitáis es que alguien mire vuestro caso concreto y camine con vosotros cada noche, el plan de sueño personalizado empieza precisamente a los 5 meses. Y si te has quedado con ganas de entender de verdad por qué su sueño cambió, el curso de 0 a 5 meses cuenta las bases, aunque no prometa que duerma más. Los despertares nocturnos de tu bebé no son una sentencia. Si no sabes por dónde empezar, 15 minutos con Marian, gratis, y salís con una respuesta.

Las dudas que todas nos preguntan

¿Es normal que mi bebé de 5 meses se despierte muchas veces por la noche?

Algún despertar sí, porque su sueño va por ciclos y entre uno y otro hay microdespertares. Lo que ya no tiene por qué ser la norma es que se despierte en casi todos los cambios de ciclo y que solo vuelva a dormirse con la misma ayuda de siempre. Eso no habla de un bebé que duerme mal, habla de un bebé que todavía no sabe enlazar ciclos sin vosotros, y a esta edad eso se puede trabajar.

¿Cuántas horas tiene que dormir un bebé de 5 meses?

Entre 12 y 15 horas en total cada 24 horas, sumando noche y siestas. De día, el objetivo está entre 3 y 3,5 horas repartidas en 2 o 3 siestas, y no conviene pasar de 4. Son rangos anchos a propósito: hay bebés que necesitan menos y bebés que necesitan más, y las dos cosas entran dentro de lo normal. Mira cómo está tu bebé despierto, no solo la suma.

Mi bebé de 5 meses solo se duerme al pecho, ¿tengo que quitárselo?

No, si a vosotros os funciona. Dormirse al pecho no es un error ni un vicio: es una asociación de sueño como cualquier otra. Solo se convierte en un problema cuando la necesita en cada microdespertar y a ti ya no te compensa. Entonces se trabaja creando otras formas de calmarse poco a poco, sin retirar el pecho de golpe ni tocar la lactancia.

¿A los 5 meses ya se puede hacer un plan de sueño?

Sí. Antes de los 5 meses el sueño de un bebé no está maduro y por eso no está preparado para un plan; a partir de esta edad ya duerme por ciclos y reconoce patrones, y se puede empezar a trabajar de forma gradual, con vuestra presencia y sin dejarle llorar solo. El plan personalizado de Marian empieza justamente en los 5 meses y llega hasta los 36.

¿Y si a los 5 meses la regresión de los 4 meses todavía no se ha pasado?

Lo más probable es que la regresión sí haya pasado y lo que veas sea su sueño nuevo, el de ciclos, funcionando con la única ayuda que conoce. Es una diferencia importante: la tormenta de los 4 meses se espera, pero un sueño que depende por completo de una ayuda externa no se pasa solo con el tiempo. Se trabaja, y a esta edad ya se puede.

¿Y vuestro caso en concreto?

Cuéntaselo a Marian en una llamada de 15 minutos, gratis y sin compromiso, y os dice con sinceridad qué camino encaja.

Sigue leyendo