Ya gatea por toda la casa, se pone de pie agarrado al sofá y te sonríe como si nada. Y luego llega la noche y parece otro bebé: se despierta cada poco, solo vuelve a dormirse al pecho, con el biberón o en brazos, y a las tres de la mañana le encuentras de pie en la cuna. Si tu bebé tiene 9 o 10 meses y te reconoces, es de lo más habitual a esta edad, casi siempre tiene explicación y ya se puede trabajar sin dejarle llorar.
¿Por qué mi bebé de 10 meses no duerme bien por la noche?
Entre los 8 y los 10 meses se juntan varias cosas que remueven el sueño a la vez. Las veo cada semana en las familias que acompaño:
- ✓Su cuerpo está en plena obra. Gatea, se sienta, se pone de pie. Cuando aprende algo nuevo, su cerebro quiere practicarlo a todas horas, también en esos pequeños despertares de la noche en los que antes se daba la vuelta y seguía durmiendo.
- ✓Llegan los picos de ansiedad por separación. Ahora entiende perfectamente que te vas, pero todavía no tiene claro que siempre vuelves. Por eso dejarle en la cuna puede convertirse en una despedida difícil, y por eso en los despertares te reclama con más fuerza.
- ✓Su día ha cambiado. A esta edad casi todos los bebés acaban de pasar de 3 a 2 siestas, o están en ello. Mientras el día se reorganiza, el sueño de día cojea y la noche lo nota.
- ✓Aguanta despierto más tiempo que hace unas semanas. Las ventanas de sueño se alargan unos 15 minutos cada 3 o 4 semanas. El horario que os funcionaba a los 8 meses puede haberse quedado corto (o largo) sin que nadie haya hecho nada mal.
Cuando el día no está bien encajado con todo esto, lo que suele aparecer es un bebé pasado de cansancio. Y un bebé sobrecansado, aunque parezca lo contrario, duerme peor: le cuesta más dormirse, se despierta más y las siestas se acortan. Te lo explico en el artículo sobre el bebé sobrecansado.
¿Cuántas horas tiene que dormir un bebé de 9 o 10 meses?
Estas son las cifras con las que trabajo, anchas a propósito para que no te compares con el bebé de nadie:
| De 9 a 12 meses | |
|---|---|
| Sueño total en 24 horas | de 12 a 15 horas |
| Ventanas de sueño | la primera, 3 horas como mínimo; la segunda, 3,5 horas; la última, de 3,5 a 4 horas como máximo |
| Sueño de día | unas 3 horas, sin pasar de 3,5 |
| Duración de cada siesta | de 45 minutos a 2 horas |
| Número de siestas | 2 |
Un matiz que vale tanto como la tabla: las ventanas cambian dentro del mismo día. La primera, del despertar a la primera siesta, es la más corta, y la última, de la última siesta a la hora de dormir, es la más larga. A esta edad las señales de cansancio ya no son tan evidentes como en los primeros meses, así que yo me guío sobre todo por las ventanas. Lo tienes con más detalle en las ventanas de sueño por edad.
Si tu bebé de 9 meses viene de ventanas de 2,5 a 3 horas, el salto a las ventanas de los 10 meses no se hace de golpe: se va estirando poco a poco, mirándole a él.
Mi bebé de 10 meses se despierta cada hora
Aquí se mezclan dos cosas distintas, y conviene separarlas porque se trabajan diferente.
Los despertares del principio de la noche, en las primeras horas después de acostarle. Cuando los veo, lo primero que reviso es el día: cómo han ido las siestas, cuánto ha estado despierto antes de dormir y si ha llegado a la cama pasado de vueltas. La mayoría de las veces ese primer despertar es sobrecansancio. Si tu bebé todavía hace 3 siestas, también puede ser lo contrario: que la tercera le sobre y llegue a la noche con poca presión de sueño.
Los despertares repartidos por toda la noche, cada hora o cada hora y media. Eso tiene más que ver con cómo se duerme. Lo que tu bebé relaciona con quedarse dormido (el pecho, el biberón, tus brazos, que le mezas) es lo que va a pedir en cada pequeño despertar entre un ciclo y otro. Si se durmió en brazos y al cambiar de ciclo se encuentra solo en la cuna, para él algo ha cambiado, y te llama. Lo hace porque es lo único que sabe hacer para volver a dormirse, no por manía.
Ninguna forma de dormirse es buena ni mala. Solo se convierte en un problema cuando la necesita en cada despertar y a vosotros ya no os compensa. Si quieres entender mejor de dónde vienen, lo cuento en mi bebé se despierta mucho por la noche.
¿Existe la regresión del sueño de los 9 o 10 meses?
Mucha gente lo busca así, «crisis de los 9 meses» o «regresión de los 10 meses». Lo que pasa a esta edad es en realidad la misma etapa que empieza alrededor de los 8 meses y puede alargarse hasta los 10: ansiedad por separación, ganas de practicar todo lo que aprende con el cuerpo y cambios en las siestas. Te lo explico entero en la regresión del sueño de los 8 meses.
Lo que sí te digo es que no me gusta ponerle a todo la etiqueta de regresión. Si lo único que se hace es esperar a que pase, a veces lo que había debajo se queda: un horario que se ha quedado corto, una siesta mal colocada o una forma de dormirse que ya no os sirve. Y si notas algo físico, como dientes que le molestan mucho o un malestar que no se le pasa, coméntalo con el pediatra antes de tocar nada del sueño.
Un apunte de seguridad que se olvida mucho: si ya se pone de pie en la cuna, el colchón tiene que estar en la posición más baja.
Mi bebé de 10 meses no quiere dormir la segunda siesta
Si de repente rechaza una de las dos siestas, es fácil pensar que ya está listo para hacer solo una. Antes de cambiar nada, fíjate en si es cosa de unos días (un diente, un catarro, una habilidad nueva que le tiene revolucionado) o si se repite de verdad durante semanas con el día bien montado. A esta edad es muy común que pase una temporada rechazando siestas y luego vuelva a necesitarlas. Quitar una siesta antes de tiempo suele traer justo lo que quieres evitar: más sobrecansancio, peores noches y madrugones.
Si te encuentras en ese punto, tienes las señales que miro yo en el artículo sobre pasar de 2 siestas a 1.
¿Se puede enseñar a dormir a un bebé de 10 meses sin dejarle llorar?
Sí. A partir de los 5 meses el sueño ya se puede trabajar, y a los 10 meses tu bebé entiende muy bien las rutinas y la repetición, lo que ayuda muchísimo.
Sin entrar en el paso a paso, la idea es ir dándole poco a poco otras formas de calmarse mientras se retira, de una en una y sin prisa, la que a vosotros ya no os compensa. Se hace con planes graduales, adaptados a su temperamento, y siempre con vosotros delante. En Babysteps no se deja llorar a ningún bebé solo. Puede protestar ante algo nuevo, claro, pero cuando le acompañáis y le consoláis, su cuerpo lo vive de forma muy distinta a cuando llora sin nadie.
Con la ansiedad por separación tan presente a esta edad, ayudan mucho las despedidas cortas, predecibles y seguras, siempre volviendo cuando te necesita. Y de día, jugar a esconderte y aparecer le enseña justo lo que tiene que aprender: que siempre vuelves.
Si lleváis semanas probando algo distinto cada noche, cambiando el horario cada dos días y buscando soluciones de madrugada, no lo habéis hecho mal. Estabais sobreviviendo, que es lo que tocaba. Ahora tenéis más información, y eso ya es un paso.
¿Y si ya no puedo más?
Entonces es buen momento, porque tu bebé ya tiene edad para trabajarlo. Si preferís hacerlo a vuestro ritmo, en mi curso de 5 a 36 meses te explico qué le pasa a su sueño en cada etapa y cómo trabajarlo con planes graduales y sin dejarle llorar. Si necesitáis que alguien mire vuestro caso concreto y os acompañe cada noche, mi plan de sueño personalizado es para bebés de 5 a 36 meses: estudio vuestra situación y camino con vosotros. Tienes todo lo de esta etapa reunido en sueño de 5 meses a 3 años. Y si no sabes por dónde empezar, 15 minutos conmigo, gratis, y salís con una respuesta.


