hambre o costumbre, esa es la cuestión

¿Hasta cuándo son normales las tomas nocturnas? Cómo saber si tu bebé come por hambre o por costumbre

Marian Galarraga, asesora de sueño infantil

Marian Galarraga, asesora de sueño infantil · Actualizado el

Madre dando una toma nocturna a su bebé en una butaca junto a la ventana con la luna de fondo, ilustración en acuarela

la respuesta corta

Comer de noche forma parte del sueño de un bebé pequeño, y yo nunca quito una toma por calendario. Lo que miro es si es hambre o costumbre: cuando tu bebé chupa un momento y cae dormido en cada despertar, esa toma ya no alimenta, le duerme. Cuando toca, se retiran poco a poco y sin dejarle llorar, nunca de golpe.

Son las 2:40 y otra vez lo mismo: se despierta, pide, chupa dos minutos y cae rendido. A las 4:15, repetición. Y tú, entre toma y toma, te haces la pregunta que me hacen casi todas las madres que acompaño: ¿de verdad tiene hambre o esto ya es otra cosa? Te lo cuento como se lo contaría a una amiga, sin prisa y sin culpas, porque aquí no hay nada que hayas hecho mal.

¿Hasta cuándo son normales las tomas nocturnas?

En un bebé pequeño, comer de noche es parte de dormir. Su estómago es diminuto, la leche se digiere rápido y su cuerpo todavía no sabe aguantar muchas horas seguidas sin comer. En los primeros meses yo no me planteo reducir ninguna toma, y te diría que desconfíes de quien te lo proponga. Hasta el año, además, la leche (materna o de fórmula) sigue siendo su alimento principal aunque ya coma sólidos, así que no hay una fecha marcada en el calendario a partir de la cual las tomas de noche «sobran».

Lo que sí veo cada semana es que, a medida que tu bebé crece y come bien de día, muchas de esas tomas van dejando de ser una necesidad. Algunas siguen siendo comida. Otras se han convertido en su manera de volver a dormirse. Por eso la pregunta buena no es «¿cómo se las quito ya?», sino «¿siguen haciéndole falta?».

Mi bebé de 8 meses sigue comiendo por la noche, ¿es normal?

Sí. Que un bebé de más de seis meses siga necesitando alguna toma de noche es normal, sobre todo si de día no está tomando todo lo que necesita. Entre los seis y los nueve meses, dos o tres tomas repartidas a lo largo de la noche entran dentro de lo esperable. A partir de los nueve o diez meses, si come bien su alimentación complementaria, muchos bebés bajan a una o dos, y algunos a ninguna. Pero son rangos generales: hay bebés que necesitan más y bebés que las dejan antes, y las dos cosas son normales.

Lo que sí te invito a mirar a los 8 meses es cómo está comiendo de día. La alimentación complementaria se llama así por algo: complementa a la leche, y la leche sigue siendo lo que más le alimenta. Si con los sólidos ha empezado a tomar menos leche de día, es fácil que la reclame de noche. Y si te queda cualquier duda sobre su peso, sobre cuánto debería comer o sobre cómo repartir sus tomas, eso lo hablas con tu pediatra antes de tocar nada. Yo trabajo el sueño; la alimentación es terreno suyo.

¿Cómo sé si mi bebé se despierta por hambre o por costumbre?

La escena lo delata, y se parece mucho menos de lo que crees. Una toma de hambre es una comida: tu bebé come activamente, con ganas, con tragos largos, y cuando termina se queda satisfecho. Una toma de costumbre es otra cosa: se despierta entre dos ciclos de sueño, chupa un momento, se calma y cae dormido. Ahí no hay una comida de verdad: hay un bebé durmiéndose de la única forma que conoce.

Hay más pistas. Si se despierta casi siempre a la misma hora, apunta a costumbre. Si es una queja que se calma con un abrazo o con el chupete, y no un llanto desesperado que solo se apaga comiendo, también. Y si hace tomas cortas y superficiales varias veces por noche, lo que está buscando es la succión para enlazar con el siguiente ciclo. Es el mismo mecanismo que explica los despertares nocturnos y por qué algunos bebés solo se duermen en brazos: al despertar buscan lo mismo que tenían al dormirse.

Un truco que doy siempre: durante unas noches apunta la hora, si comió de verdad o solo chupó un momento y cómo se volvió a dormir. El mapa que sale te va a decir más que cualquier artículo, y es lo primero que miro yo con cada familia.

¿A qué edad se pueden quitar las tomas de noche?

Cuando toca, y «cuando toca» tiene dos partes. La primera es de tu bebé: no hay una edad universal, y las señales de que está preparado para dejar alguna toma las miro una a una en cada caso (cómo come de día, cómo crece, cómo duerme). Por debajo de los 5 meses su sueño todavía no está maduro y yo no hago planes de sueño; a esa edad lo que trabajo con las familias es entender cómo duerme y poner las bases. La segunda parte es de familia: que a vosotros os compense y lo decidáis vosotros, no la vecina ni un calendario de internet. Si a ti la toma de las 3 no te pesa, no hay nada que arreglar.

Si hay cualquier duda de peso, alimentación o salud, la primera parada es el pediatra, siempre. Yo trabajo las tomas encima de un bebé que come y crece bien, y esa parte es médica, así que no la valoro yo.

¿Cómo quitar las tomas nocturnas sin dejar llorar al bebé?

Poco a poco, y nunca como un castigo. Aquí no se deja llorar a ningún bebé, ni para dormir ni para dejar una toma, y eso no cambia por muy cansada que estés. La idea de fondo es sencilla: si la toma era su manera de volver a dormirse, antes de soltarla necesita aprender otra. Por eso retirar tomas nunca va sola: va de la mano de trabajar cómo se duerme, paso a paso, con tu presencia y sin dejarle llorar. Quitar la toma sin darle una alternativa es quitarle la escalera estando subido, y ahí es donde aparecen el llanto y las noches horribles que has leído por ahí.

Lo que no vas a encontrar en este artículo es el paso a paso, y quiero explicarte por qué. El cómo cambia muchísimo según la edad, según si toma pecho o biberón, según cuántas tomas hace y según el temperamento de tu bebé. Aplicar una receta genérica sacada de internet es la forma más fácil de acabar peor que al principio. Por eso lo trabajo dentro del curso, con el detalle que necesita, y en el plan lo adapto a vuestro caso.

¿Y si no sé por dónde empezar?

Empieza por observar unas noches, como te contaba arriba. Con eso ya sabrás si lo que tenéis en casa son tomas de hambre, tomas de costumbre o una mezcla, y eso cambia todo lo que viene después. Muchas madres me escriben convencidas de que su bebé «come toda la noche» y, cuando lo apuntan, descubren que solo una de esas tomas es una comida de verdad. Ese dato, por sí solo, ya les quita un peso de encima. Y cuando quieras dar el paso, tienes dos caminos conmigo. El curso de 5 a 36 meses trae un módulo específico de tomas nocturnas para que lo hagáis a vuestro ritmo. Y en el plan personalizado estudio vuestro caso y os acompaño a diario mientras lo hacéis. Si todavía no sabéis si vuestras tomas son hambre o costumbre, contádmelo en una llamada gratuita de 15 minutos y os lo diré con sinceridad, aunque la respuesta sea que todavía no toca.

Las dudas que todas nos preguntan

▸¿Hasta qué edad es normal que mi bebé coma por la noche?

No te voy a dar una fecha, porque no existe una que valga para todos. En los primeros meses comer de noche es parte de dormir, y hasta el año la leche sigue siendo su alimento principal. Lo que sí veo en las familias que acompaño es que, cuando el bebé crece y come bien de día, muchas tomas van dejando de hacerle falta. El calendario orienta; tu bebé decide.

▸¿Cómo sé si mi bebé tiene hambre de verdad o solo quiere el pecho para dormirse?

Míralo comer. Si tiene hambre, come de verdad: con ganas, tragos largos, y se queda satisfecho. Si es costumbre, chupa un momento, se relaja y cae dormido, y la escena se repite en cada despertar, muchas veces a la misma hora. En ese caso lo que te pide es su forma de volver a dormirse, y la comida solo es el vehículo. Apúntalo unas noches y lo verás clarísimo.

▸¿Se pueden quitar las tomas nocturnas de golpe?

Conmigo no, y te explico por qué. Si la toma era su manera de volver a dormirse, quitársela de un día para otro es dejarle sin herramienta, y ahí es donde aparece el llanto. Lo que hago es ir reduciendo poco a poco mientras aprende otras formas de dormirse con vuestra presencia. El cómo exacto depende de cada bebé y es justo lo que trabajo en el curso y en el plan.

▸¿Puedo quitar las tomas de noche si le doy el pecho?

Sí, y sin renunciar a la lactancia. Reducir las tomas de noche que ya no alimentan tiene poco que ver con destetar: lo que hacemos es separar el comer del dormir. La lactancia de día sigue igual, y cualquier duda sobre producción o sobre cuánto debería comer la resuelves con tu pediatra o tu asesora de lactancia.

▸¿Y si me preocupa su peso o lo que come?

Entonces la primera conversación la tienes con tu pediatra, antes que conmigo. Antes de tocar cualquier toma quiero que alguien haya visto que tu bebé come y crece bien, porque el sueño se trabaja encima de eso. Yo no doy consejo de alimentación ni de salud; te acompaño a que duerma mejor una vez que esa parte está tranquila.

¿Y vuestro caso en concreto?

Cuéntaselo a Marian en una llamada de 15 minutos, gratis y sin compromiso, y os dice con sinceridad qué camino encaja.

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